Residuos de plaguicidas y salud: qué dice la evidencia y qué no
El debate sobre plaguicidas y cáncer está lleno de titulares y de matices que se pierden. Esto es lo que efectivamente han concluido los organismos que evalúan la evidencia, y qué se ha medido en el Perú.
Publicado el 22 de setiembre de 2026

Cada vez que sale un titular sobre plaguicidas y cáncer, el debate se polariza: de un lado quienes afirman que todo agroquímico es veneno, del otro quienes sostienen que sin ellos no hay agricultura posible. Ninguna de las dos posiciones resiste la lectura de la evidencia. Vale la pena revisar qué dicen exactamente las fuentes, porque el matiz importa para decidir en tu campo.
Qué concluyó la IARC en 2015
La Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC), el brazo de la Organización Mundial de la Salud que evalúa carcinogenicidad, anunció en marzo de 2015 la evaluación del volumen 112 de sus Monografías sobre cinco plaguicidas organofosforados. Clasificó el glifosato, el malatión y el diazinón en el Grupo 2A —probablemente carcinogénicos para humanos— y el tetraclorvinfos y el paratión en el Grupo 2B —posiblemente carcinogénicos (IARC, 2015; Guyton et al., 2015).
Aquí está el matiz que casi siempre se pierde. El Grupo 2A significa que hay evidencia limitada en humanos y evidencia suficiente en animales de experimentación. Para el malatión, la evidencia limitada en humanos corresponde a linfoma no Hodgkin y cáncer de próstata, en estudios de exposición mayormente ocupacional agrícola en Estados Unidos, Canadá y Suecia. Para el diazinón, a linfoma no Hodgkin y cáncer de pulmón, también en exposiciones agrícolas (Guyton et al., 2015).
La IARC clasifica peligro, no riesgo: responde si una sustancia puede causar cáncer bajo alguna condición de exposición, no cuál es la probabilidad de que lo haga en la dieta de una persona.
Esa distinción no es un tecnicismo cómodo para la industria: es la razón por la que las evaluaciones de la IARC y las de las agencias regulatorias pueden diferir sin que ninguna mienta. Y es también la razón por la que el dato más relevante para quien aplica no es el titular, sino su propia exposición: los estudios que sustentan las clasificaciones 2A son, en su mayoría, de exposición ocupacional. De quien aplica, no de quien come.
Qué se ha medido en el Perú
En diciembre de 2022, el Primer Monitoreo Ciudadano de Agroquímicos —impulsado por Salud con Lupa junto al Consorcio Agroecológico Peruano, con análisis en los laboratorios certificados Groen Agro Control y Merieux NutriSciences— analizó frutas y verduras de supermercados de Lima. Detectó 37 agroquímicos distintos y halló muestras que superaban el límite máximo de residuos permitido (Romero, 2023).
- Fipronil en cebolla china: 37 veces el máximo permitido
- Clotianidina en apio: 39 veces el límite
- Carbofurano en ají amarillo: 13.5 veces sobre el límite
- 27 de los plaguicidas detectados siguen en uso en el Perú pese a estar prohibidos en la Unión Europea (Romero, 2023)
El monitoreo también reporta que once de los agroquímicos detectados tienen capacidad de alterar la estructura o el número de cromosomas (Romero, 2023). Es un estudio de alcance acotado —supermercados de Lima, una sola campaña de muestreo— y conviene leerlo como lo que es: una señal, no un censo nacional. Pero la señal apunta en una dirección incómoda para quien exporta.
Por qué esto es un problema comercial, no solo sanitario
Para un fundo de agroexportación el argumento no necesita pasar por la salud pública para ser urgente. Un embarque rechazado por residuo en destino cuesta el contenedor, el cliente y la campaña. Los mercados europeos han ido retirando registros de moléculas que en el Perú siguen vigentes, y ese desfase es exactamente donde se pierden los embarques.
Para la agricultura familiar el problema es otro y más directo: quien aplica sin equipo de protección, en parcela pequeña y sin asistencia técnica, es precisamente la población que los estudios de exposición ocupacional identifican como la de mayor riesgo (Montoro et al., 2009).
Dónde entra el control biológico
Un bioinsumo a base de Trichoderma no resuelve todo. No reemplaza al fungicida de síntesis en toda ventana ni en todo patógeno, y cualquiera que te diga lo contrario te está vendiendo humo. Lo que sí hace es ocupar las ventanas donde el químico aporta poco y cuesta caro: la colonización temprana de la rizósfera, el manejo del inóculo en el suelo y las aplicaciones cercanas a cosecha, donde el residuo es el problema.
Las etiquetas de la línea VISE declaran periodo de carencia y límite máximo de residuos como "no aplica", y que el producto no es tóxico para el ser humano, animales ni abejas. El reingreso al área tratada es posible una vez que el depósito de la aplicación se ha secado. Eso es lo que podemos afirmar de nuestros productos, y es lo que está escrito en la etiqueta del envase, no en un folleto.
Lo que no vamos a afirmar es que un producto de la competencia cause cáncer. No es lo que dice la evidencia citada arriba, y no hace falta para sostener el argumento: sustituir aplicaciones en las ventanas donde el biológico funciona baja el residuo en fruta y baja la exposición de quien aplica. Esos dos efectos se miden, y son razón suficiente.
Las ventanas donde el biológico sustituye al químico
Si el problema es el residuo en fruta y la exposición de quien aplica, lo que corresponde es sustituir aplicaciones en las ventanas cercanas a cosecha. Estos son los productos de la línea con carencia declarada «no aplica» en etiqueta.
Referencias
- Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer. (2015, 20 de marzo). IARC Monographs Volume 112: Evaluation of five organophosphate insecticides and herbicides. Organización Mundial de la Salud. https://www.iarc.who.int/wp-content/uploads/2018/07/MonographVolume112-1.pdf
- Guyton, K. Z., Loomis, D., Grosse, Y., El Ghissassi, F., Benbrahim-Tallaa, L., Guha, N., Scoccianti, C., Mattock, H. y Straif, K. (2015). Carcinogenicity of tetrachlorvinphos, parathion, malathion, diazinon, and glyphosate. The Lancet Oncology, 16(5), 490–491. https://doi.org/10.1016/S1470-2045(15)70134-8
- Montoro, Y., Moreno, R., Gomero, L. y Reyes, M. (2009). Características de uso de plaguicidas químicos y riesgos para la salud en agricultores de la sierra central del Perú. Revista Peruana de Medicina Experimental y Salud Pública, 26(4), 466–472. http://www.scielo.org.pe/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1726-46342009000400009
- Romero, R. (2023, 4 de abril). 37 agroquímicos peligrosos para la salud fueron hallados en frutas y verduras de supermercados. Salud con Lupa. https://saludconlupa.com/series/un-veneno-oculto-en-mi-plato/37-agroquimicos-con-potenciales-danos-cancerigenos-y-genotoxicos-estan-en-frutas-y-verduras-de-los-supermercados/
SIN PERIODO DE CARENCIA, SIN LÍMITE DE RESIDUO
Las etiquetas de la línea VISE declaran periodo de carencia y límite máximo de residuos como «no aplica», y que el producto no es tóxico para el ser humano, animales ni abejas. El reingreso al área tratada es posible una vez seco el depósito de la aplicación.






