Micorrizas y fósforo: por qué echar más fertilizante no siempre rinde más
El fósforo se mueve poquísimo en el suelo y la raíz agota el que tiene alrededor en cuestión de días. La vía micorrícica resuelve ese problema de geometría, pero se apaga sola cuando la planta ya tiene fósforo de sobra. Eso cambia cuándo conviene inocular.
Publicado el 23 de setiembre de 2026

El fósforo es el nutriente que peor viaja. A diferencia del nitrato, que se mueve con el agua, el fosfato se fija en el suelo y se difunde apenas milímetros. La consecuencia es física, no biológica: alrededor de cada raíz activa se forma una zona de agotamiento, y a partir de ahí la raíz deja de encontrar fósforo aunque el análisis de suelo diga que hay. Por eso el productor puede echar más fertilizante fosfatado y no ver respuesta.
Dos vías de entrada, no una
Una planta micorrizada absorbe fósforo por dos caminos distintos. El directo, por la epidermis y los pelos radiculares, con transportadores de la familia Pht1. Y el micorrícico: el micelio extrarradical del hongo explora un volumen de suelo mucho mayor que el que alcanza la raíz, captura el fosfato más allá de la zona de agotamiento y lo entrega en la interfaz arbúsculo-célula, donde transportadores específicos de la micorriza lo pasan a la planta (Smith et al., 2011; Ferrol et al., 2019).
Esos transportadores específicos existen y están identificados en cultivos, no sólo en plantas modelo: MtPT4 en Medicago, HvPT8 en cebada, ZEAma;Pht1;6 en maíz, TaPt1;myc en trigo (Glassop et al., 2005; Ferrol et al., 2019). Son genes que se inducen casi exclusivamente cuando hay colonización micorrícica. Su existencia es la prueba de que la simbiosis no es un accesorio: la planta mantiene maquinaria dedicada para ella.
El hallazgo incómodo: la contribución oculta
Aquí está el dato que más cuesta explicar y más vale la pena. Usando fósforo radiactivo como trazador se demostró que la vía micorrícica aporta una fracción muy grande del fósforo total de la planta incluso en plantas que no muestran ninguna respuesta de crecimiento a la micorrización (Smith et al., 2011). Es decir: la planta micorrizada y la no micorrizada pesan lo mismo, pero la primera obtuvo buena parte de su fósforo por el hongo y bajó su absorción por la vía directa.
Que una planta inoculada no crezca más no prueba que la inoculación no hizo nada. Prueba, a veces, que sustituyó una vía de absorción por otra. Sin trazador isotópico, ese efecto es invisible.
Eso explica por qué el beneficio a veces no se lee en la balanza: hay sistemas donde la micorriza entrega el fósforo y la planta, en lugar de crecer más arriba, deja de invertir en raíz. Ese ahorro es rentabilidad aunque no se vea en el peso del follaje, y es una de las razones por las que conviene medir fósforo en tejido y no sólo biomasa.
La simbiosis se apaga con fósforo alto
La vía micorrícica es reprimible por fósforo. En tomate, con estatus de fósforo alto la vía queda casi completamente reprimida y los genes de transportadores inducibles por micorriza se regulan a la baja (Nagy et al., 2009). En maíz, la relación de eficiencia entre la vía micorrícica y la directa fue máxima a nivel intermedio de Olsen-P: ni en suelo muy pobre ni en suelo muy rico, sino en el medio (Chu et al., 2020).
La lectura agronómica es directa y no favorece siempre a quien vende inoculante: en un fundo que viene de años de fertilización fosfatada pesada, con Olsen-P alto, la micorriza tiene poco margen para aportar y la planta además la reprime. Donde el inoculante rinde es en suelo de fósforo bajo a medio, en vivero, en trasplante, en suelos fijadores —los ándicos de sierra, los ácidos de selva— y en cultivos que arrancan.
No es sólo fósforo
- Zinc: en Medicago, la micorrización dio tolerancia tanto a la deficiencia de fósforo como a la de zinc, e incluso protegió contra la acumulación excesiva de zinc en suelo alto (Nguyen et al., 2019).
- Silicio: en arroz, la inoculación subió el contenido foliar de silicio hasta 97%, con captación directa por las hifas y regulación al alza de los transportadores Lsi1 y Lsi2 (Qiu et al., 2024).
- Defensa: en trigo, silenciar el transportador TaPT3-2D —inducible por micorriza— no sólo bajó la captación de fosfato, también aumentó la susceptibilidad a hongos biótrofos y necrótrofos (Zhang et al., 2026). Nutrición y defensa comparten componentes.
Qué significa para quien compra un inoculante
Tres cosas prácticas. Primera: inocular temprano, en vivero o al trasplante, cuando la raíz todavía es colonizable y el fósforo del sustrato no está por las nubes. Segunda: no esperar que la micorriza compense una fertilización fosfatada ausente en un suelo muy fijador de un solo golpe; el micelio necesita semanas para desarrollarse. Tercera: desconfiar del inoculante que no declara qué especies lleva y en qué concentración de propágulos viables, porque los ensayos muestran que aislamientos distintos de la misma especie usan estrategias diferentes y rinden diferente.
Y una advertencia de honestidad comercial: no existe evidencia de que la micorriza reemplace al fertilizante fosfatado. Lo que hay es evidencia de que mejora la eficiencia con que la planta usa el fósforo disponible. Vender lo primero en lugar de lo segundo es vender humo, y el campo se da cuenta en una campaña.
Las micorrizas de VISE, por cultivo
La ventana de mayor retorno es vivero y trasplante, en suelo de fósforo bajo a medio. El portafolio tiene inoculante micorrícico formulado para cada cultivo —de almácigo en arroz a vivero de cacao y cítricos—, porque la especie que coloniza bien una raíz leñosa no es la que coloniza una herbácea.
O mira el portafolio completo del cultivo
Referencias
- Chu, Q., Zhang, L., Zhou, J., Yuan, L., Chen, F., Zhang, F., Feng, G. y Rengel, Z. (2020). Soil plant-available phosphorus levels and maize genotypes determine the phosphorus acquisition efficiency and contribution of mycorrhizal pathway. Plant and Soil, 449(1–2), 357–371. https://doi.org/10.1007/s11104-020-04494-4
- Ferrol, N., Azcón-Aguilar, C. y Pérez-Tienda, J. (2019). Review: Arbuscular mycorrhizas as key players in sustainable plant phosphorus acquisition: An overview on the mechanisms involved. Plant Science, 280, 441–447. https://doi.org/10.1016/j.plantsci.2018.11.011
- Glassop, D., Smith, S. E. y Smith, F. W. (2005). Cereal phosphate transporters associated with the mycorrhizal pathway of phosphate uptake into roots. Planta, 222(4), 688–698. https://doi.org/10.1007/s00425-005-0015-0
- Nagy, R., Drissner, D., Amrhein, N., Jakobsen, I. y Bucher, M. (2009). Mycorrhizal phosphate uptake pathway in tomato is phosphorus-repressible and transcriptionally regulated. New Phytologist, 181(4), 950–959. https://doi.org/10.1111/j.1469-8137.2008.02721.x
- Nguyen, T. D., Cavagnaro, T. R. y Watts-Williams, S. J. (2019). The effects of soil phosphorus and zinc availability on plant responses to mycorrhizal fungi: A physiological and molecular assessment. Scientific Reports, 9, Artículo 14880. https://doi.org/10.1038/s41598-019-51369-5
- Qiu, L.-X., Guan, D.-X., Liu, Y.-W., Teng, H. H., Li, Z.-B., Lux, A., Kuzyakov, Y. y Ma, L. Q. (2024). Mechanisms of arbuscular mycorrhizal fungi increasing silicon uptake by rice. Journal of Agricultural and Food Chemistry, 72(30), 16603–16613. https://doi.org/10.1021/acs.jafc.4c01487
- Smith, S. E., Jakobsen, I., Grønlund, M. y Smith, F. A. (2011). Roles of arbuscular mycorrhizas in plant phosphorus nutrition: Interactions between pathways of phosphorus uptake in arbuscular mycorrhizal roots have important implications for understanding and manipulating plant phosphorus acquisition. Plant Physiology, 156(3), 1050–1057. https://doi.org/10.1104/pp.111.174581
- Zhang, Y., Wang, D., Ma, Y., Wang, X., Xu, K., Li, X., Shangguan, X., Cao, H., Kang, G. y Li, C. (2026). Silencing of the mycorrhiza-inducible phosphate transporter TaPT3-2D in wheat enhances pathogen susceptibility and impairs arbuscular mycorrhizal symbiosis. Plants, 15(1), Artículo 118. https://doi.org/10.3390/plants15010118
SIN PERIODO DE CARENCIA, SIN LÍMITE DE RESIDUO
Las etiquetas de la línea VISE declaran periodo de carencia y límite máximo de residuos como «no aplica», y que el producto no es tóxico para el ser humano, animales ni abejas. El reingreso al área tratada es posible una vez seco el depósito de la aplicación.






